Tienes un pantalón vaquero algo soso y quieres darle un poco de vidilla? ¿Quizá unos tejanos desgastados, comodísimos, que quieres renovar? Para hacerlos más vistosos, ¿qué tal si le enganchamos algunas tachuelas? Todo vale: en los bolsillos, en la cinturilla, en los dobladillos, en la parte trasera o delantera formando un dibujo ¡usa tu imaginación y arriésgate!
Del mismo modo, siempre puedes hacerte
con unas Converse, vans o zapatillas lisas y animarlas un poco con
tachuelas. Si eres más atrevida, puedes customizar tu cazadora tejana o
tu cazadora de cuero para adaptarla a la nueva tendencia. Es más, ¿qué
te parece colocar unas cuantas tachas en el cuello de una camiseta o blusa? ¿Y en un bolso? He aquí los elementos que necesitas.
1. Tachuelas:
las hay de todo tipo y con distintas formas. Cuadradas, triangulares,
en forma de estrella, redondas, grandes, pequeñas… Solo es cuestión de
que escojas las que más te gusten y te hagas con un paquetito. Suelen ser doradas o plateadas, pero puedes añadirles color pintándolas con esmalte
de uñas o hacerle un efecto envejecido para que queden menos
brillantes. Es fácil dar con ellas, normalmente tienen en las mercerías
de barrio, pero también puedes comprarlas por eBay o en algunas tiendas
especializadas como La tienda de las cuentas.
2. Pegamento:
Verás que hay distintos tipos de tachas y, en función de la tipología,
diferentes formas de colocarlas en la ropa. Lo más fácil es hacer uso de
los pequeños pinchitos que tienen (son como una especie de chincheta),
que te ayudan a fijarlas a la ropa; luego solo tienes de que apretar las
pestañitas fuertemente para que queden las tachuelas bien agarradas.
Puedes ayudarte de un martillo y darle golpecitos (¡no vayas a
romperlas!). Claro que siempre puedes ayudarte del pegamento para
tejido, que te asegurará que no se desprenden de la ropa (hazte con un
palillo de dientes si vas a usar pegamento).
3. La pieza de ropa que vas a customizar:
Esto es lo imprescindible. Se puede optar por cualquier tejido, pero
procura que tampoco sea demasiado grueso, pues customizar con tachuelas
este tipo de ropajes puede resultar algo dificultoso. Del mismo modo,
ten cuidado con las prendas demasiado delicadas o finas.
4. Tijeras, hilo y un trozo de tela:
Imagínate que customizas el bolsillo trasero de unos tejanos. ¿Qué
pasará cuando te sientes? Probablemente sientas frío del metal e incluso
podrías clavarte alguna de las pestañas de las tachuelas. Colocar una
especie de parche puede servirte para evitar esta sensación.
Un buen truquito para darle color pude ser pintar las tachuelas con esmalte de uñas;
un color fluor y que contraste puede avivar mucho la pieza de ropa que
quieras customizar. Aquí os dejamos un tutorial para que veáis el
procedimiento y el resultado:
Otra buena idea es aprovechar unos tejanos o pantalones viejos,
que estén desgastados por el bajo, y convertirlos en unos shorts muy
rompedores. Solo tienes que cortarlos a tu gusto y añadirle tachas en el
bolsillo, en la cinturilla o en donde se te ocurra. Esta chica nos
cuenta y enseña cómo lo ha hecho ella con los suyos:
Y lo de las zapatillas es todo un must, seguro que habréis visto a muchos y a muchas en el metro con sus vans o converse llenas de tachuelas. ¿Qué te parecen unas slippers? Están muy de moda y puedes hacerle el dibujo que más te guste. Un ejemplo:
Y por último, un buen truquito súper low cost
para las que están más peladas es hacerse con un cinturón repleto de
tachuelas en las tiendas típicas tiendas de barrio (¡todo a 1 € y
similares!. Hay que quitarlas previamente y la cosa se hace más
laboriosa (¡paciencia!), pero puede resultar más económico.



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